Planificación Popular con rumbo claro: actualizar los ACA, articular políticas y fortalecer la unidad programática

(Prensa FEVP – 05 de febrero de 2026).- En el marco del curso “Actualización de los ACA y la lucha por el Estado Comunal”, realizado en los espacios de la Escuela Venezolana de Planificación, el vicepresidente sectorial de Planificación, Ricardo Menéndez, desarrolló una exposición estratégica sobre los principales desafíos que enfrenta actualmente el proceso de organización popular en Venezuela, en el contexto de la construcción del Estado Comunal.

Durante su intervención, Menéndez señaló que la planificación popular atraviesa una etapa de consolidación que exige claridad política, coherencia metodológica y compromiso colectivo, identificando tres grandes desafíos: la actualización de las Agendas Concretas de Acción (ACA), la construcción de un sistema de políticas públicas de alcance nacional y el fortalecimiento de la unidad como práctica programática y no meramente declarativa.

En relación con el primer desafío, el vicepresidente sectorial enfatizó la necesidad de que las comunas y comunidades revisen, actualicen y prioricen sus Agendas Concretas de Acción, entendidas como instrumentos de corto plazo que orientan la acción colectiva y la toma de decisiones. Indicó que un ACA no debe convertirse en una enumeración extensa de problemas, sino en una herramienta que permita jerarquizar necesidades, definir metas alcanzables y establecer compromisos claros.

Explicó que la falta de priorización genera frustración y desgaste organizativo, especialmente cuando los mismos temas se discuten de manera reiterada sin avances concretos. En ese sentido, destacó que las metas deben ser claras, medibles y realizables, de modo que la participación comunitaria tenga sentido, continuidad y resultados tangibles.

Como segundo gran desafío, Menéndez abordó la necesidad de avanzar hacia la construcción de un sistema de políticas públicas y de gobierno que permita articular las distintas escalas del Estado con el poder popular organizado. Subrayó que cada ACA no es un documento aislado, sino una pieza fundamental para la agregación de información, problemas y soluciones que, al ser sistematizadas, permiten diseñar políticas públicas de alcance nacional.

Explicó que, al agrupar los problemas comunes de las más de cinco mil comunas existentes en el país, el Estado puede superar la lógica de la atención puntual y avanzar hacia soluciones estructurales. Señaló que el Estado no puede limitarse a visibilizar casos aislados, sino que debe contar con un sistema de gobierno capaz de atender de manera integral y planificada a la totalidad de las comunas, articulando ministerios, gobernaciones y alcaldías en función de objetivos comunes.

En este sentido, destacó que la planificación popular constituye la base para transformar la atención fragmentada en políticas públicas coherentes, orientadas a resolver problemas estructurales y a fortalecer la capacidad de gestión colectiva del pueblo organizado.

El tercer desafío expuesto por el vicepresidente sectorial estuvo centrado en la unidad, entendida no como una consigna, sino como una construcción programática permanente. Menéndez señaló que la unidad debe expresarse en planes, agendas y acciones concretas, sustentadas en el Plan de la Patria, las agendas concretas de acción y los derechos sociales consagrados en la Constitución.

Advirtió que la desunión debilita los procesos organizativos y políticos, mientras que la unidad programática fortalece el liderazgo colectivo y la capacidad de conducción en esta etapa histórica de la Revolución Bolivariana. En ese marco, llamó a asumir la unidad como una tarea cotidiana, vinculada directamente a la planificación y a la acción transformadora.

Durante el curso, Menéndez también desarrolló una reflexión profunda sobre la relación entre planificación, territorio e identidad. Subrayó que la planificación popular debe partir de la realidad concreta de cada comunidad, de sus problemas cotidianos, su historia y su identidad territorial, destacando que las comunas representan una nueva arquitectura del territorio.

En ese contexto, afirmó que las necesidades no deben verse como obstáculos, sino como motores de organización. Explicó que reconocer un problema colectivo no debe conducir a la resignación, sino a la movilización, la conciencia y la búsqueda organizada de soluciones. Desde fallas en servicios hasta problemas de infraestructura o salud, cada dificultad puede convertirse en un eje de organización comunitaria y fortalecimiento del tejido social.

Otro elemento central abordado fue la importancia de la cartografía social y participativa, no solo como una técnica de levantamiento de información, sino como una herramienta para reconocer la memoria, la cultura y la dinámica social de los territorios. Menéndez señaló que conocer el espacio donde se vive, su historia y sus características permite planificar con sentido de pertenencia y evita la imposición de visiones externas o descontextualizadas.

Finalmente, resaltó que la comuna integra dimensiones sociales, culturales, económicas y espaciales que la convierten en una célula viva de la organización popular. En consecuencia, insistió en que la planificación no puede reducirse a un trámite técnico, sino que debe asumirse como un proceso político y colectivo orientado a fortalecer la organización del pueblo y a avanzar en la construcción del Estado Comunal.

Con estas orientaciones, el curso “Actualización de los ACA y la lucha por el Estado Comunal” reafirma el papel estratégico de la planificación popular como herramienta fundamental para transformar necesidades en acción organizada, territorio en identidad colectiva y comunidad en poder popular efectivo.

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