Unidad popular y conciencia histórica marcaron jornada del Plan de Formación Masiva en Planificación Popular

(FEVP Prensa – 29 de enero de 2026). — La reflexión sobre la unidad como fuerza estratégica de los pueblos fue el eje central del curso “Desafío Histórico de la Unidad Popular e Irreversibilidad de la Revolución Bolivariana”, desarrollado en el marco del Plan de Formación Masiva en Planificación Popular, impulsado por la Escuela Venezolana de Planificación.

La jornada reunió a destacados pensadores, luchadores sociales y referentes políticos, quienes abordaron la unidad no solo como consigna, sino como tarea histórica, política y programática para la consolidación del proyecto nacional.

Más de 23 mil personas se conectaron simultáneamente desde distintos territorios del país, en un proceso formativo que ya supera los seis millones de participantes acumulados, consolidándose como una de las experiencias pedagógicas de mayor alcance en la historia contemporánea venezolana.

En su intervención, el Vicepresidente Sectorial de Planificación, Ricardo Menéndez, enfatizó que la unidad ha sido el gran punto de quiebre en la historia de las luchas revolucionarias. Señaló que cuando predominan los egos, las diferencias menores y los intereses particulares, se debilitan los proyectos colectivos.

No priorizar el momento histórico es hacerle un flaco servicio a la Patria”, afirmó, al llamar a fortalecer la cohesión en consejos comunales, comunas, movimientos sociales y sectores organizados.

Destacó que la unidad no es solo un llamado político, sino una tarea programática concreta, sustentada en la Constitución, el Plan de la Patria y el Plan de las 7 Transformaciones (7T), como instrumentos para articular las agendas del Poder Popular con los grandes objetivos nacionales.

Luis Britto García: Unidad como conciencia histórica de nación

El escritor e historiador Luis Britto García ofreció una mirada profunda sobre los procesos de unidad a lo largo de la historia venezolana, subrayando que las grandes victorias populares han estado ligadas a la capacidad de construir proyectos colectivos por encima de intereses fragmentados.

Destacó que, desde la independencia hasta los procesos políticos del siglo XX, la disputa entre fragmentación y unidad ha sido constante, y señaló que el pensamiento bolivariano sigue siendo un punto de cohesión nacional frente a las presiones externas que históricamente han buscado debilitar la soberanía del país.

Para Britto García, comprender la historia desde la perspectiva de los pueblos permite fortalecer la identidad nacional y evitar que las divisiones internas sean utilizadas como herramientas de dominación.

Fernando Soto Rojas: Unidad programática para la acción transformadora

Por su parte, el luchador revolucionario Fernando Soto Rojas centró su intervención en la necesidad de avanzar hacia una unidad con contenido político y programático, capaz de traducirse en acción transformadora.

Señaló que la unidad verdadera no se limita a acuerdos superficiales, sino que se construye sobre principios, valores compartidos y claridad estratégica, elementos que permiten sostener procesos de cambio en contextos de presión nacional e internacional.

Soto Rojas resaltó el papel de la formación política como herramienta fundamental para elevar la conciencia colectiva y fortalecer la organización popular, afirmando que “los pueblos superan las adversidades cuando logran articular proyecto, organización y claridad histórica”.

Juventud, pedagogía política y futuro

Entretanto, Alejandro López centró su intervención en la dimensión pedagógica y generacional de la unidad, destacando que los procesos de formación deben conectar con las nuevas generaciones, sus lenguajes y sus formas de organización.

Indicó que la irreversibilidad de cualquier proyecto histórico depende de su capacidad de sembrarse en la conciencia de la juventud, promoviendo pensamiento crítico, compromiso social y participación activa.

Mirada internacional: la unidad y las lecciones de América Latina

El encuentro también incorporó una dimensión internacional, resaltando experiencias latinoamericanas donde la falta de unidad facilitó retrocesos políticos y sociales, así como procesos en los que la cohesión popular permitió resistir agresiones externas.

Se enfatizó que América Latina ha sido escenario de disputas geopolíticas donde la división de las fuerzas populares ha sido utilizada como mecanismo de intervención, por lo que la unidad consciente y organizada sigue siendo una condición clave para la soberanía de los pueblos.

Formación para la irreversibilidad del proyecto nacional

Los ponentes coincidieron en que la unidad debe estar vinculada a una visión programática compartida, expresada en los planes de desarrollo, la organización popular y la participación protagónica de las comunidades.

En ese sentido, el Plan de Formación Masiva en Planificación Popular fue destacado como un espacio estratégico para la construcción de esa conciencia colectiva, al promover el debate, el estudio y la articulación entre distintos sectores del país.

La jornada reafirmó que la unidad popular, con base histórica, política y programática, es un elemento esencial para sostener procesos de transformación social y garantizar la continuidad de los proyectos nacionales frente a escenarios de alta complejidad.

El proceso formativo continúa desarrollándose en todo el territorio nacional, fortaleciendo el pensamiento crítico, la organización y la capacidad del pueblo venezolano para planificar su futuro de manera soberana.

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